San Martin


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Características
– Eslora: 39 m
– Manga: 11,7 m
– Desplazamiento: arqueo: 1,000 Tons
– Tripulación: 120 marineros y 300 infantes

Armamento
– 48 cañones de diversos calibres

Notas
– Escala: 1:100
– Fecha de Construcción maqueta: 2002

Historia
Incorporado a la flota española, tras la anexión de Portugal, por parte de Felipe II, en el año 1.580, fue junto con el San Mateo, el protagonista principal de una de las batallas navales que dieron fama a la Armada Española, en el Siglo XVI, conocida como la batalla de San Miguel(por la proximidad de aquella isla), o como la batalla de las Terceras, en la que al mando de Don Alvaro de Bazán, junto con otras 30 naves, derrotó a una flota francesa de 60 naves, comandada por Strozzi, Brissac, y Sainte Souline, que apoya ban al Prior D. Antoniuo Crato, pretendiente al trono de Portugal.
El 22-7-1582, fue avistada la flota francesa, reuniendo D.Alvaro de Bazán a sus capitanes en consejo, por ver si atacaban o esperaban los refuersos de Recalde, quien estaba movilizando una flota de reserva en Cádiz, optando todos por luchar.
Tras tres días de calmas, en los que las dos flotas inmovilizadas se observaron, se produjeron varias escaramuzas, por tratar de ganar el barlovento por parte de ambos contendientes.
El día 26,El San Mateo , de 30 cañones se lanza al combate en solitario, siendo atacado por varios buques franceses, recibiendo unos 500 disparos, quedanto totalmente desarbolado y muy maltrecho, arribando posteriormente el San Martin y el resto de la flota, generalizándose el combate, y terminando la jornada con un gran triunfo español. Los franceses perdieron 11 buques, incluyendo el buque insignia, que fue capturado, pereciendo el Almirante Strozzi, junto con otros 1.500 marineros, huyendo el resto de la flota.
En 1,588, cansado Felipe II de los contínuos ataques y saqueos de nuestras costas y posesiones, por parte de corsarios y piratas ingleses, bajo la tolerancia de la Reina Isabel I, decide enviar una flota contra la Gran Bretaña, la cual al llegar a Calais, tenía que recoger un cuerpo expedicionario de desembarco en Flandes, al mando del Duque de Parma, y desembarcar en Gran Bretaña.
Dicha Flota, tenía que ir mandada por Don Alvaro de Bazán, pero por fallec imiento de éste, fue nombrado Almirante de la misma, el Duque de Medina Sidonia, quien no tenía las condiciones requeridas para ello. No obstante, no tuvo Felipe II otra elelcción, pues de haber nombrado a otro, la mayoría de los nobles, la hubieran abandonado, si hubiesen tenido que obedecer a alguien inferior en linaje., por lo que el nuevo Almirante, hizó su insignia en el San Martín.
Para ello, se formó una flota de 130 buques, muy heterogénea, pues incluía desde galeones y c arracas, hasta galeazas y galeras, incluyendo pataches, zabras, etc.
Tras las consiguientes dificultades para armar y aprestar una flota de estas características, parte de La Coruña el 27-7-1588, siendo sacudida durante dos días por una gran tormenta, que dispersa 40 buques, que posteriormente se fueron de nuevo uniendo a la flota, excepto uno que tuvo que volver a puerto.
El primer encuetro contra la flota británica, tuvo lugar a la vista del islote de Eddystone, frente a Plymouth, en el cual fueron averiados el Santa Ana y otros tres navíos, que no obstante, continuaron con la fota.
El segundo combate, llamado de Portland Bill, el San Martín fue atacado en solitario , por un grupo de buques ingleses, al mado del Ark Royal,recibiendo en ésta acción más de 500 impactos, quedando bastante dañado, agotando el Ark Royal al mando de Howard, casi toda su munición contra el San Martín, por lo que tuvo que enviar una pinaza en busca de proyectiles y pólvora ,algo que los Españoles no podían hacer.
El posterior combate de la isla de Whigth, también se saldó en tablas.
Cuando la Armada llegó a Flandes, el ejército de invasión de Alejandro Farnesio, no estaba preparado. Ante la imposiblidad de proceder al embarque de las tropas, debido en parte a la gran desorganización existente, y al hostigamiento de los buques ingleses, pues cuando la Armada estaba fondeada en Calais, fueron atacados con brulotes por la n oche, produciendose una desbandada general, iniciándose la que se conoce como la Batalla de las Gravelinas, la última y más importante, el día 8 de Agosto.
El San Marftín, fué atacado consecutivamente por más de 20 buques ingleses, encabezados por el Revenge, recibiendo un terrible castigo, encajando más de 200 cañonazos,quedando desmontados numerosos cañones, y con vías de agua por impactos bajo la línea de flotación, retirándose a restañar heridas, y volviendo al combate horas después. Poco a poco, los buques españoles fueron enmudeciendo por haber agotado las municiones, mientras los ingleses podían repostar de sus bases, quedando reducido a fuego de mosquetería.
La oportunidad de escapar del desastre, llegó con un fuerte chubasco a las cuatro de la tarde, que hizo parar el combate, optando los capitanes españoles, cada uno por su cuenta, por regresar a España, dando la vuelta por el Mar del Norte e Irlanda, casi tres mil millas, y sin apenas alimentos, siendo perseguidos durante unos días por los ingleses, dándose la vuelta éstos el día 12, por falta de víveres y municiones.
Durante el desgraciado viaje de vuelta, fueron atacados por numerosas tormentas, que hicieron naufragar o embarrancar en las costas del Norte y de Irlanda, a un buen números de buques, llevándose a cabo en algunos casos ejecuciones masivas de náufragos que arribaban a las costas inglesas.
En las últimas semanas de Septiembre de 1888, comenzaron a llegar los restos de la Armada a puertos españoles, todos ellos en muy mal estado, y con las tripulaciones diezmadas por el hambre y las enfermedades, haciéndolo el San Martin, el 23 de Septiembre, con la mitad de su dotación, y su propio Almirante, enfermo y delirante.
De los 130 buques que partieron, regresaron 64, y de los 27.000 hombres se perdieron más de la mitad.
Esta gran Batalla, fue un combate inconcluyente, pues nadie ganó ni erdió terreno, ni ninguno de los bandos se hizo con la supremacía en la mar, pues en España, los Astilleron se pusieron a trabajar febrilmente, al objeto de sustituir todas las naves perdidas.
Según diversos autores, la flota inglesa que se enfrentó a la Armada, tenía unos 187 buques, con 15.700 hombres, al mando de Howard, de los que 34 eran buques de guerra, y el resto mercantes armados, formando en la Española, 20 galeones, 30 naves, y el resto unidades menores.
Según Martínez Hidalgo, las pérdidas de buques en combate propiamente dicho, fueron mínimas., pues las presas conseguidas por los británicos,fueron de buques accidentados o averiados, que fueron abandonados a su suerte,o bien embarrancados en las costas, pero prácticamente ninguno fue derrotado o apresado en combate en condiciones normales.
El principal motivo del fracaso de la Armada, fue su nula homogeneidad, pues la formaban navíos grandes y pequeños , grandes y lentos, bien armados y poco armados, lo que le restaba gran eficacia. La mejor artillería británica , de mayor alcance, n o fue determinante ,pues buques alcanzados con centenares de impactos, no resultaron hundidos. El San Martin, fue un galeón construído en Portugal , y de un considertable desplazamiento para su época, unos 625,6 toneles portugeses,que equivaldrían a 1000 toneles castellan os de arqueo, que es el porte que se asignaba a dicho buque en todos los documentos de 1.588. (Rubio Serrano).
Durante la primera mitad del Siglo XVI, el porte de las naves se daba siempre en Toneles castellanos, y hacia 1560, se empieza a usar el vocablo tonelada, siempre com o unidad de volumen. (un tonel = una tonelada). Estas toneladas de la segunda mitad del Siglo XVI, ( desde 1590) tenían un volumen de 1.5l8 metros cúbicos.
No sólo los españoles, sino los ingleses y los holandeses, han tenido gran curiosidad por el San Martín, pues al parecer fue uno de los mejores buques de finales del Siglo XVI.
A través de algnas pinturas de la época , tanto en la Sala de Batallas de El Escorial,c omo en museos británicos, puede observarse, dejando de la la fantasía del pintor, al San Martín con sus dos cubiertas de batería, la primera casi a ras de agua, las cuatro cintas principales, y la roda redonda de proa, con vuelta atrás.
La presente maqueta, ha sido construida con arreglo a los planos publicados por J.L.Rubio Serrano, en su libro “Arquitectura de las Naos y Galeones de las Flotas de Indias.”,